Aquí están mis manos dispuestas para abrazarte, mis labios para besarte, mis ojos para mirarte y todo mi ser para amarte.
Mientras, en tus ojos me miro, en tu brazos me abrigo y en tus labios me embeleso, en tu corazón me inspiro y de tu ser me alimento.
Vivo una fantasía, un sueño hecho realidad, el amarte como te amo y que seas mi felicidad.
Mi timón ya tiene curso, eres tu mi timonel, navego con rumbo norte, mi navío a puerto seguro con destino hacia el futuro.
Junto a ti, mi Anacaona, mi princesa bañada de mar, mi diosa de piel canela que me logró enamorar.
Por: Carlos J. Carrero Morales
9 de febrero de 2012.
Mayagüez, Puerto Rico