martes, julio 14, 2009

562

Recuerdos

Pagaría lo que fuera en este momento por unir mis labios con los tuyos, por un largo beso de esos que me estremecen por completo y un abrazo tuyo. Un abrazo que sea lo suficientemente calido que me haga temblar de emoción. Igual como fueron aquella noche 2 de enero en   la playa de Rincón. Aquella noche que atesoro y guardo en mi mente como el mejor recuerdo de mi vida.

Daria lo que fuera por estar sentado junto a ti en la arena o estar explorando contigo en Culebra. Estar a tu lado dándole la vuela a la Isla., guiando sin rumbo, sin destino solo tranquilo por que este contigo.

O volver a ver televisión a tu lado sin hablar a penas, quizás abrazados. O talvez irnos a comer alitas sentados cerca de la playa. Escuchar a Mikie cantando sus ya repetidas y gastadas versiones de las canciones de Sabina.

O compartir un tinto mientras degustamos el humo con sabor a clavos de especies. O deleitarnos el paladar con unos camarones picantes como aquellos solías que preparar.

O simplemente recibir un mensaje tuyo diciéndome que sonría, y que solo tu conseguías que mi sonrisa aflorara cuando más lo necesitaba solo por que tu lo querías.

Que no diera yo por revivir todos esos momentos junto a ti. Te quiero mucho Jessicamrie.

Por: Carlos J. Carrero Morales

3 de julio de 2009.

Mayagüez, Puerto Rico

jueves, julio 02, 2009

561

Esta mañana al despertar te descubrí en mis brazos

despacio y con mucho cuidado

acaricie tu cara que descansaba en mi pecho

mientras tus ojos cerrados

y tu cuerpo acurrucado,

tus pechos calmados

se dibujaban reposados bajo tu blusa.

 

Te descubrí en mis brazos

                        tranquila,

                        serena,

                        calmada

                        y confiada

Tus manos se aferraban a mi cuello

y tu cabello como cascada

acariciaba mi piel

al caer sobre mis hombros

y  nuestro entorno se teñía de esperanza

                                                de confianza

                                                de amor

                                                de futuro

                                                de seguridad

                                                de amor y felicidad.

 

Te descubrí en mis brazos

tierna y silente

habitante de mi corazón

siendo mi gran alegría

y la única dueña de mi amor.

Por: Carlos J. Carrero Morales

24 de junio de 2009.

Rincón, Puerto Rico