Así, en tus brazos perderme
para encontrarme
y de tu labios robarte
el dulce néctar que en ellos guardas
huir luego por tu espalda
o esconderme en tu pecho
hacer de tu corazón mi lecho
y alojarme allí para siempre
cual si fuera yo un cautivo
total si al fin y al cabo
eso hiciste tu conmigo.
Por: Carlos J. Carrero Morales
27 de junio de 2011.
Mayagüez, Puerto Rico
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