Bien lo acepto, no se vivir sin ti.
Me hiciste adicto a tu mirada de inocencia
a tus caricias de enamorada,
a tu carácter fuerte,
a tus besos de fuego,
por los que yo me doblego.
A tu piel de café y a tus caderas caribeñas
a tu trigueña energía,
a toda tu magia taína,
y a tu voraz impaciencia
a tu sonrisa risueña,
y a la calidez que se encierra
en tu afable corazón,
a la fragilidad de tu amor,
y al hechizo de tus besos,
por los que yo me embelezo
y de vivir son mi razón.
Por: Carlos J. Carrero Morales
14 de octubre de 2011.
Rincón, Puerto Rico
1 comentarios:
Si bien lo haz comprendido,
este amor, este sueño verídico, esta pasión;
si bien haz comprendido nuestros besos,
nuestras noches en la playa,
los momentos en que nuestras manos se dejaron llevar.
Si bien haz comprendido lo imposible y absurdo que es vivir sin mí,
entonces haz comprendido que soy una terrible e incontrolable mujer que vive profundamente enamorada de ti deseando jamás despertar.
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