Odio el frío y el vacío
del estar sin tu calor,
odio esta sensación
de tener baldío el corazón,
odio el no estar a tu lado
y los besos añejado,
y los abrazos
que se sienten olvidados
y este tonto enamorado
que no te deja de pensar
ese yo ilusionado
que solo quiere poderte amar.
Por: Carlos J. Carrero Morales
16 de septiembre de 2011.
Mayagüez, Puerto Rico